Quien espera, desespera...

Ya florecieron mis orquídeas. Y ahora... ¿qué?... ¿eso era todo?.
Casi cuatro años de espera no compensados.
Parecéis de Can Planisi, la verdad: esa tienda tan surtida en materia plástica.
Vuestros tres tallos rebosantes de flores señorean desde hace mes y medio en mi terraza y vuestra aristocrática presencia ya me resulta inadvertida.
Tras presumir de vosotras ante mis invitados poco resta a mi afán de coleccionista de corolas espectaculares.
Bueno... seamos sinceros: una floración de Passiflora y Jacarandá colmaría esa laguna en mi curriculum.
¿Será cierta la cita del científico?:
-"La felicidad está en la expectativa".